Es más que habitual que, al empezar nuestro proyecto empresarial, también comencemos a enfrentarnos por primera vez a situaciones en las que tenemos que hablar en público. Ya sea para presentar nuestra idea a posibles inversores, participar en un evento de networking o porque nuestra propia idea de negocio implica hablar frente a un auditorio. No son pocas las personas que, al verse en una situación así, experimentan desde nervios controlables hasta un miedo atávico y difícil de dominar.

Hablar en público es una habilidad social imprescindible hoy en día y debe formar parte de nuestras competencias como emprendedores. A hablar en público se aprende: esa es la primera lección que debemos tener presente. Conozco casos de personas con gran facilidad verbal en conversaciones informales que, sin embargo, se bloquean cuando tienen que dirigirse a un público más amplio.

Por eso, hoy traemos 10 consejos que pueden ayudarte a afrontar cualquier situación en la que tengas que hablar en público:

  1. Prepárate el contenido: Si conoces bien el tema, lo has investigado y estás seguro de su veracidad, ganarás seguridad. Nunca te pongas delante de un auditorio sin saber realmente de qué hablas.

  2. Diseña bien el guion: Prepara un esquema, tarjetas o el formato que te sea más cómodo. No debe ser un texto redactado, sino una guía visual que te mantenga en el camino correcto.

  3. Ensaya, ensaya y ensaya: Practica muchas veces, preferiblemente delante de personas de confianza que puedan darte feedback real. Aunque al principio os dé risa, nada ayuda más que repetir el discurso varias veces.

  4. Cuida especialmente el inicio y el final: Son las partes más memorables. El inicio engancha; el final deja huella.

  5. Tómatelo con humor: Un toque de humor (bien usado) hace el discurso más agradable y te relaja. Y si te equivocas, sonríe: si tú lo relativizas, el público también.

  6. Relájate: Antes de empezar, trabaja la respiración y adopta una postura de poder. Amy Cuddy explica muy bien cómo la postura influye en nuestra seguridad.

  7. Utiliza apoyos visuales y medios técnicos: Una buena presentación (PowerPoint, Prezi…) puede reforzar tu mensaje. Eso sí: no leas las diapositivas o aburrirás al público.

  8. Piensa más en el auditorio que en ti: Adapta el mensaje a quienes te escuchan. Si el público siente que les hablas a ellos, todo fluye mejor y tú te relajarás.

  9. Ve directo al objetivo: Puedes usar anécdotas, pero evita perderte. Todo lo que digas debe estar al servicio del objetivo principal.

  10. Sé tú mismo: No intentes imitar estilos ajenos ni adoptar una imagen que no es la tuya. El público quiere ver autenticidad.