Es más que habitual que, al empezar nuestro proyecto empresarial, también comencemos a enfrentarnos por primera vez a situaciones en las que tenemos que hablar en público. Ya sea para presentar nuestra idea a posibles inversores, participar en un evento de networking o porque nuestra propia idea de negocio implica hablar frente a un auditorio. No son pocas las personas que, al verse en una situación así, experimentan desde nervios controlables hasta un miedo atávico y difícil de dominar.
Hablar en público es una habilidad social imprescindible hoy en día y debe formar parte de nuestras competencias como emprendedores. A hablar en público se aprende: esa es la primera lección que debemos tener presente. Conozco casos de personas con gran facilidad verbal en conversaciones informales que, sin embargo, se bloquean cuando tienen que dirigirse a un público más amplio.
Por eso, hoy traemos 10 consejos que pueden ayudarte a afrontar cualquier situación en la que tengas que hablar en público:
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Prepárate el contenido: Si conoces bien el tema, lo has investigado y estás seguro de su veracidad, ganarás seguridad. Nunca te pongas delante de un auditorio sin saber realmente de qué hablas.
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Diseña bien el guion: Prepara un esquema, tarjetas o el formato que te sea más cómodo. No debe ser un texto redactado, sino una guía visual que te mantenga en el camino correcto.
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Ensaya, ensaya y ensaya: Practica muchas veces, preferiblemente delante de personas de confianza que puedan darte feedback real. Aunque al principio os dé risa, nada ayuda más que repetir el discurso varias veces.
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Cuida especialmente el inicio y el final: Son las partes más memorables. El inicio engancha; el final deja huella.
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Tómatelo con humor: Un toque de humor (bien usado) hace el discurso más agradable y te relaja. Y si te equivocas, sonríe: si tú lo relativizas, el público también.
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Relájate: Antes de empezar, trabaja la respiración y adopta una postura de poder. Amy Cuddy explica muy bien cómo la postura influye en nuestra seguridad.
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Utiliza apoyos visuales y medios técnicos: Una buena presentación (PowerPoint, Prezi…) puede reforzar tu mensaje. Eso sí: no leas las diapositivas o aburrirás al público.
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Piensa más en el auditorio que en ti: Adapta el mensaje a quienes te escuchan. Si el público siente que les hablas a ellos, todo fluye mejor y tú te relajarás.
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Ve directo al objetivo: Puedes usar anécdotas, pero evita perderte. Todo lo que digas debe estar al servicio del objetivo principal.
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Sé tú mismo: No intentes imitar estilos ajenos ni adoptar una imagen que no es la tuya. El público quiere ver autenticidad.
